Su origen se remonta al siglo XVIII y son anteriores a la existencia de Torrevieja. Fue el rey Carlos IV el que dio origen a la ciudad al trasladar la administración de las Reales Salinas desde La Mata hasta la ubicación actual de la ciudad y autorizó la construcción de casas. De esta forma, Torrevieja ha quedado enclavada entre el Mar Mediterráneo, al oeste, y las dos lagunas de las salinas, una al noroeste y la otra al suroeste. Entre las dos lagunas, suman un humedal de 2.100 hectáreas en el que habitan aves migratorias como los flamencos y los zampullines, cigüeñas y rapaces como el aguilucho cenizo.
Dentro de las lagunas, la flora es inexistente dado el alto nivel de salinidad, pero alrededor se pueden encontrar estepas con saldadillas, senecios y orquídeas silvestres y un frondoso pinar.
Un grupo de flamencos en la lagua de la Mata
En la actualidad, sólo una de las lagunas que forman el parque natural está en explotación, pero su producción supera las 600.000 toneladas anuales.
La hora ideal para su visita es al amanecer o a la puesta del sol. Momentos ideales para lograr fotografías únicas.